La muchachada está de vacaciones, y pide comidas de paripé, algo entretenido y sabroso. Los guacamoles son la excusa para embadurnar unos nachos con carne y queso fundido.
En un mismo plato, pueden coger, mojar, pringarse los dedos, y hasta chorrearse al barbilla y la pechera, Eso si, que no falte bebida fresquita para bajar la masa por el gañote.